“Había probado aeroyoga en sala con la Anto, pero hacerlo frente al mar es otra cosa. “Dormí 10 horas seguidas esa noche, algo que no me pasaba hace años. El viento y el sonido de las olas al parecer me dieron una confianza unica, y con el movimiento en el columpio dejan el cuerpo profundamente relajado”
DANIELA P, 34 AÑOS